viernes, 14 de noviembre de 2008

DUELO DE PRINCIPES: VAL y ARN luchan por la doncella ILENE


Aquí presento el fragmento del libro de Harold Foster, El Príncipe Valiente, donde se narra el duelo entre los príncipes Val y Arn, quienes se disputaban el amor de la doncella Ilene. Cuando Val pide la mano de Ilene a su padre, éste le dice que está comprometida con el príncipe Arn, y al enterarse Val de su próximo casamiento, decide salir a buscarlo y retarlo a luchar por ella.

El relato está ambientado en la época del Rey Arturo, y Val (Valiente) es el protagonista principal. Es un típico duelo de la Edad Media, con armadura, cota de malla, cascos y sin padrinos. Fue el primer duelo que leí en mi vida, cuando tenía 12 años, y el contexto me cautivó tanto que desde ahí me interesé por el tema.
Los dejo con el relato.

****VAL vs ARN

Al fin, al acercarse a un angosto puente de madera, vio que por el extremo opuesto venía un caballero ricamente ataviado. Tanto Val como el desconocido se detuvieron para mirarse.- Abrid aso –ordenó el desconocido en tono de mando.- El Príncipe Valiente no retrocede ante ningún hombre –replicó el joven con vehemencia.- Tampoco retrocede el Príncipe Arn de Ord. Vuestro será el riesgo si avanzáis, Príncipe Valiente.Una sonrisa sañuda apareció en los labios de Val.- El Príncipe Arn, ¿eh? Pues el Príncipe Valiente os saluda por primera y última vez. Preparaos para luchar, pues sólo uno de los dos ha de cruzar este puente.- ¡Así sea! –gritó Arn –. Ya estoy preparado.Enristrando sus lanzas, lanzáronse a la carga por el frágil puente. Con tanta violencia se encontraron que cedió la baranda de un costado y Arn cayó a las rugientes aguas del torrente. Mas no fue eso todo. Impedido por su pesada armadura, fue arrastrado por la corriente hasta un profundo pozo en el que se hundió por completo. Dejando de lado su espada, escudo y casco, Val se zambulló de inmediato para socorrer a su infortunado rival. En las verdosas profundidades del pozo encontró al Príncipe Arn. Con gran esfuerzo logró levantarlo, llevólo a la costa y en pocos minutos consiguió revivirlo.- ¿Para qué os molestáis en salvarme cuando la fortuna parecía tan dispuesta a favorecer vuestra causa? –inquirió el agotado Arn.- Si habéis de morir hoy –replicó Va –, será por mi mano y en lucha leal, pues los dos no podemos casarnos con la doncella Ilene. Pienso ganarla yo o perecer en la empresa.- Tal es mi intención –manifestó Arn –. Continuemos entonces nuestro duelo. Empero, descubrieron que Val había perdido su espada y Arn su escudo y su lanza en la turbulenta corriente del río. Así, pues, convinieron en marchar hacia Branwyn con la esperanza de hallar a otro caballero que les facilitara armas. No habían cabalgado muy lejos cuando vieron a un caballero negro y a su escudero que avanzaban por el camino.- Pediremos prestado lo que necesitamos a aquel caballero negro –dijo Val. Acto seguido llamaron los dos al desconocido para expresarle sus deseos.- Podéis serviros de todas mis armas –respondió simplemente el otro, agregando en seguida –: Si cualquiera de los dos sois lo bastante hombres como para quitármelas.Val y Arn exclamaron a una:- ¡Yo soy ese hombre!Como no podían luchar los dos, arrojaron al aire una moneda. Arn, que ganó la decisión, tomó la lanza y el escudo de Val y se dispuso a enfrentarse con el desconocido. Oyose el ruido atronador de los cascos, encontrándose los dos guerreros, y el caballero negro midió el suelo con su cuerpo. Val sintióse admirado ante la habilidad de su rival, y se preparó para el duelo inminente con la seguridad de que en Arn tenía un antagonista de tanta destreza y valor como él.Como se había partido en dos la lanza del caballero negro, Val se armó con su espada y Arn tomó su escudo. El desconocido, que se reconocía derrotado, quedóse allí para observar la lucha.- ¡Ilene o la muerte! –gritó Val.- ¡La muerte o Ilene! –respondióle Arn.Enfrentándose luego, llenos de furia y valor, dispuestos a resolver de una vez por todas cuál de los dos habría de sobrevivir para desposar a Ilene. El duelo se prolongó hasta que el sol fue descendiendo hacia el ocaso sin que ninguno de los dos enamorados cejara en su empeño de ultimar a su rival. Súbitamente el caballero negro lanzó un grito de alarma. Val y Arn se volvieron sorprendidos.En el borde del claro veíase a un grupo de invasores Vikings que regresaba a sus embarcaciones con batín y prisioneros.- ¡A caballo! –gritaba el caballero negro –. ¡A caballo y al ataque!Olvidando sus diferencias privadas para unirse a la causa común de todos los británicos, montaron todos a caballo y cargaron contra la banda de bárbaros piratas. Salvajemente se defendieron los Vikings, hasta que, al ver que caían sus jefes, huyeron de pánico, dejando abandonados a sus prisioneros.


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Les adelanto que el duelo quedó inconcluso, y luego surgió una amistad entre ambos rivales, pero mas no les puedo decir. Que lo puedan disfrutar y ojalá podamos tener lindos intercambios.

10 comentarios:

SANDRA dijo...

HOLA QUE ORIGINALIDAD
DE BLOG
GRACIAS POR TU VISITA TE ESPERARE SIEMPRE NOS ESTAMOS LEYENDO GRACIAS POR SER PARTE TAMBIEN DE MI MUNDO
UN BESO

CUIDATE

MqR dijo...

Y del mio al tuyo para ageadecrt esa visita q m has exo y q m hayas descubierto tu blog. Voy a leer el relato.

bsotes!
stas invitada a pasar cuando kieras.

Nora dijo...

Hermoso y entretenido relato Dubois, que increíble lo que los hombres llegaban a hacer por nosotras

Anabel dijo...

que tal? Te escribo desde Trianon de La Reina! Encantada de leer tu blog, muy original!

Un saludo enorme!!

thesil dijo...

Me encantan las novelas ambientadas en la Edad Media, donde hay doncellas, cortes, caballeros, guerras por amor, por religión... es una época que siempre me cautiva.

Un beso

Perséfone dijo...

Que buen relato. La descripción es tan precisaque casi parecieras estar viviendolo ante tus propios ojos.

Me hubiese encantado leer también el desenlace.

Bonito blog.

Un saludo.

Nathaly dijo...

gracias por pasar por mi blog y ademas que bueno que te halla gustado,

nose porque no has podido ver el video, si me puedes decir que paso a lo mejor puedo ayudarte

saludos

Minerva dijo...

Me pregunto que pensaría Ilene de ese par, jajaja, en buena parte hasta resulta lógico que Val y Arn al final se hicieran amigos, ya que se ve que se parecían mucho si hasta les gustaba la misma mujer, jejeje, vaya manera de complicarse la vida en ese tipo de historias ... qué de especial tendría Ilene para tener a esos dos embelesados?.

Un abrazo!

Artista visual dijo...

Me parece que es un honor verdadero, combatir contra un rival digno de admiración, pero a la vez muy difícil, pues, al menos a mi, me quedaría un remordimiento de conciencia, si yo fuese el vencedor.

Habéis de morir hoy –replicó–, será por mi mano y en lucha leal.

@emilicaty dijo...

Muy interesante y te agradezco haberlo subido aunque me parece que ya lo conocía de algún lado.